Estamos a punto de entrar en la estación de la primavera, donde las alergias de muchas personas causadas por la exposición a alérgenos que se encuentran en el aire, están a la orden del día y les fastidia sobremanera. En esta época del año sabemos que la cantidad de polen en el aire es mucho mayor que en otras estaciones, y claro, los alérgicos, lo dicho, lo pasan realmente mal. Han de tomar antialérgicos todos los días para tratar los síntomas.
Los antialérgicos son fármacos que ayudan al sistema inmunológico cuando reacciona de forma exagerada a sustancias inofensivas (ej. polen). Alivian síntomas como la picazón, la congestión o las erupciones cutáneas. Existen diferentes tipos de antialérgicos, como antihistamínicos y corticoesteroides, que se adaptan a las necesidades del paciente. Los veremos ahora.
Si sois alérgicos y necesitáis asesoramiento farmacéutico, dejadnos un comentario o contactar con la farmacia, que os atenderemos encantados/as.
¿Qué son los antialérgicos?
Es una evidencia que las alergias afectan a millones de personas alrededor del mundo. Se manifiestan en una variedad de síntomas determinado que pueden ir desde una simple molestia hasta complicaciones grave, como ahora veremos.
Debemos conocer bien las opciones de antialérgicos disponibles, tanto medicamentosos como no medicamentosos, para así manejar estas reacciones y mejorar la calidad de vida.
Los antialérgicos son sustancias que ayudan a controlar y aliviar los síntomas provocados por las reacciones alérgicas. Estos síntomas pueden incluir desde la picazón hasta problemas respiratorios.
Son, por lo tanto, medicamentos diseñados para combatir la respuesta del organismo a los alérgenos, que son sustancias que pueden desencadenar reacciones no deseadas en personas susceptibles. Los principales fármacos antialérgicos actúan bloqueando la acción de la histamina, una sustancia química liberada por el sistema inmunológico durante una reacción alérgica. Esta acción permite reducir la inflamación, la picazón y otros síntomas asociados con las alergias.
Su función principal consiste en actuar sobre distintos receptores en el cuerpo, mitigando así las molestias que suelen generar las alergias. Se clasifican en varias categorías, cada una con su mecanismo y propósito específicos.
Cómo funciona el sistema inmunológico frente a alergias
El sistema inmunológico es responsable de proteger al organismo de agentes patógenos. Sin embargo, en las personas alérgicas, este sistema reacciona de forma exagerada a sustancias inofensivas, como polen, moho o ciertos alimentos. Este proceso se conoce como «sensibilización» y ocurre cuando el sistema inmunológico identifica erróneamente un alérgeno como una amenaza.
Exposición inicial
La primera vez que una persona alérgica entra en contacto con un alérgeno, su cuerpo produce anticuerpos específicos llamados IgE.
Fase de sensibilización
Los anticuerpos IgE se adhieren a los mastocitos, que son células del sistema inmunológico. En este estado, el organismo queda predispuesto a reacciones futuras.
Reacción alérgica
Al exponerse nuevamente al mismo alérgeno, estos mastocitos liberan histamina y otras sustancias químicas, desencadenando síntomas como picazón, estornudos o dificultad para respirar.
Este proceso destaca la importancia de los antialérgicos, que funcionan al frenar el efecto de la histamina, aliviando así los síntomas que surgen de esta sobreacción del sistema inmunológico. La comprensión de estos mecanismos es crucial para un tratamiento eficaz de las alergias.
Tipos principales de antialérgicos
Os explicamos en Farmacia Moreo las diversas clases de antialérgicos que existen y que se ajustan a las necesidades de cada paciente, y que, básicamente, se dividen en antialérgicos medicamentosos y no medicamentosos.
Antialérgicos medicamentosos
Se diseñan para bloquear o aliviar los efectos de los alérgenos en el cuerpo. Estos antialérgicos generalmente incluyen antihistamínicos, descongestionantes y corticosteroides, entre otros. Dicho esto, siempre, antes de tomarlos, debéis consultar con un profesional de la salud como nuestro equipo de farmacéuticos de Farmacia Moreo, para asegurarnos al 100%.
Hay 3 principales afecciones para las cuales tendremos que hacer uso de antialérgicos medicamentosos. Las explicamos:
Antialérgicos para la rinitis alérgica
Podríamos optar por:
• Antihistamínicos: Estos fármacos, como la cetirizina y la loratadina, son los más comunes entre los antialérgicos para combatir los síntomas de la rinitis alérgica, aliviando estornudos, picazón y secreción nasal.
• Descongestionantes: La pseudoefedrina es un ejemplo de descongestionante que ayuda a reducir la congestión nasal, aunque su uso debe ser limitado en el tiempo para evitar efectos secundario.
Lo más efectivo es la combinación de ambos activos:


Antialérgicos para la conjuntivitis alérgica
En este caso, tendríamos:
• Gotas antihistamínicas: Medicamentos como la antazolina alivian rápidamente los síntomas oculares de la alergia, reduciendo la picazón y el enrojecimiento.
• Gotas con vasoconstrictores: La nafazolina en gotas pueden aliviar temporalmente la rojez ocular, pero su uso debe ser con moderación para no causar «rebote» de los síntomas.
En este caso al igual que en las propuestas de los antialérgicos para la rinitis, lo mejor es la combinación de ambos:

Antialérgicos para picores y dermatitis
Del mismo modo, para paliar picores y dermatitis general, optaríamos por:
• Cremas con antihistamínicos y corticoides: Tratan eficazmente la picazón y la inflamación en la piel. Es vital seguir las indicaciones para evitar efectos adversos.

• Antihistamínicos por vía oral para calmar el picor: Muchas veces es necesario complementar el uso de un antihistamínico tópico con un antihistamínico oral.

Antialérgicos no medicamentosos
Aunque los medicamentos pueden ofrecer alivio rápido, muchas personas prefieren métodos naturales para gestionar sus alergias sin recurrir a fármacos.
Según el tipo de afección que suframos, estos son los antialérgicos que recomendamos desde Farmacia Moreo:
Antialérgicos naturales para la rinitis alérgica
- Descongestivos nasales con extractos naturales

- Lavados nasales con soluciones salinas: Una práctica regular puede ayudar a limpiar las vías nasales de alérgenos y mucosidades, proporcionando alivio constante, sobre todo en bebes y niños pequeños.

Colirios para la conjuntivitis alérgica

Soluciones naturales para picores y dermatitis
- Emolientes y cremas hidratantes: Usar regularmente puede fortalecer la barrera cutánea, evitando la sequedad y la irritación.


Uso seguro de antialérgicos
Hay que tener en mente algunas consideraciones importantes a la hora de la administración de antialérgicos. Una de ellas, lógicamente, los efectos secundarios.
Como en cualquier ingesta de medicamentos, se pueden dar efectos no deseados que nos afecten. El principal y más común, especialmente en los antihistamínicos de primera generación, es la somnolencia. Esta sedación puede interferir con actividades diarias, como conducir o llevar a cabo tareas que requieren concentración. Tratar por tanto de evitarlas.
Otras reacciones, como sequedad de boca, visión borrosa, mareos y fatigas o dificultad para orinar, son menos frecuentes. Se deben monitorizar y si vemos que se vuelven frecuentes o interfieren significativamente con la vida cotidiana, avisar rápidamente a nuestro profesional de la salud habitual.
Precauciones en niños y mayores
El uso de antialérgicos requiere consideraciones especiales en poblaciones vulnerables, como niños y adultos mayores, ya que su organismo podría reaccionar de manera diferente a estos medicamentos, lo que hace necesario un abordaje cauteloso.
En niños, algunos antihistamínicos son seguros a partir de una determinada edad, pero la dosis debe ser ajustada adecuadamente, considerando su peso y salud general (nuestro médico será quién determine la dosis).
Por otro lado, en adultos mayores, el riesgo de efectos secundarios, como la somnolencia, aumenta. Esto puede incrementar la probabilidad de caídas y accidentes. Por esta razón, se recomienda:
- Seleccionar medicamentos de segunda generación cuando sea posible.
- Realizar un seguimiento continuo del paciente para ajustar el tratamiento según sea necesario.
Conclusiones
Desde Farmacia Moreo hemos tratado de proporcionaros una explicación valiosa sobre los antialérgicos disponibles en la actualidad, ya sean medicamentosos o no. Os recordamos la importancia de consultar a un médico antes de comenzar cualquier nuevo tratamiento para las alergias. Siempre tenemos que tener una supervisión médica detrás antes de incluir el consumo de antialérgicos en nuestro tratamiento.
Estamos a vuestra disposición en la farmacia para cualquier consulta relacionada con los antialérgicos que os hemos recomendado en este artículo.
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Farmacéutico, especialista en cosmética y técnico en ortopedia.
Vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza.
Gerente en Farmacia Moreo.
