Podríamos definir el acné como una patología derivada de una hipersecreción de la glándula sebácea, que aparece fundamentalmente por la influencia de hormonas masculinas en dicha glándula. Son varios los factores que intervienen en su aparición y desarrollo; del mismo modo, hay también distintos tipos de acné que vamos a explicar a continuación.
Cualquier duda al respecto, dejadnos un comentario a la finalización del artículo y nuestros/as especialistas de Farmacia Moreo os la responderán encantados/as ?.
Factores aparición del acné
La causa fundamental que desencadena tanto el acné vulgar (del adolescente) como el acné de adulto, es la influencia aumentada de las hormonas androgénicas sobre la glándula sebácea.
Sin embargo, existen otros factores secundarios. Los vemos
La dieta
El consumo elevado de leche, de alimentos con elevado índice glucémico y grasas saturadas o grasas trans, favorecen la aparición o empeoramiento del acné, ya que estos alimentos tienden a aumentar el factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1), que a su vez aumenta los niveles de hormonas androgénicas circulantes.
Estilo de vida
Niveles elevados de estrés o estrés crónico, sedentarismo, fumar, beber alcohol, no dormir o tener una mala calidad de sueño también pueden influir negativamente en el acné.
Condiciones climáticas
Calor, humedad y exposición a radiación ultravioleta empeoran el acné.
La rutina cosmética
Una limpieza incorrecta o deficiente, uso de productos con excipientes grasos y productos comedogénicos suelen empeorar el acné; por el contrario, un uso excesivo o poco correcto de productos astringentes o irritantes contribuyen a debilitar la función barrera de la piel.
La genética
Cada vez se conocen más genes implicados en el acné.
La microbiota intestinal y cutánea
Algunas disbiosis o desequilibrios en la flora intestinal pueden contribuir al desarrollo o empeoramiento del acné. Si hablamos a nivel tópico, las alteraciones de la bacteria C. acnés influyen en el desarrollo inflamatorio del acné.
Cómo aparece el acné
Las hormonas androgénicas aumentan el tamaño de la glándula sebácea, que nos lleva a una mayor producción de sebo por parte de la glándula que drena a través del conducto sebo-piloso, que por su densidad, provoca obstrucción en el poro por acumulación. Esto conduce a la aparición de lesiones retencionales (comedones) y también produce un sobrecrecimiento de Cutibacterium acnes.
La suma de estos dos factores da como resultado una respuesta inmunitaria que culmina con la aparición de lesiones inflamatorias puntuales (granos rojos).
La influencia hormonal
Todo se inicia por el efecto sobre las glándulas sebáceas de las hormonas androgénicas y del IGF-1.
Las hormonas androgénicas son las hormonas masculinas, que están presentes en hombres y mujeres. De todas ellas, la DHEA-S (dehidroepiandrosterona sulfato) es la que tiene mayor implicación en la producción de sebo.
Tipos de acné
Tendríamos principalmente dos tipos de acné, pero que encierran diferentes variantes que amplía el espectro de la patología. Lo vemos:
Acné vulgar o adolescente
En la preadolescencia (más temprana en niñas que niños) es cuando empiezan a aumentar los niveles de estas hormonas que empiezan a influir sobre las glándulas sebáceas. Entre un 80% o 90% de adolescentes lo padecerá en algún grado a lo largo de la pubertad. Ello responde al aumento de hormonas androgénicas, lo que nos permite concluir que este tipo de acné es fisiológico.
Acné en varón aparece entre los 13-14 años y tiende a resolverse con 18-19. Los casos más severos de acné se suelen producir más frecuentemente en chicos que en chicas. En adultos, el de chico suele ser mucho menos frecuente.
Acné adulto
La influencia androgénica sobre la glándula sebácea en adulto es algo patológico o alterado, por eso el acné adulto no se considera como un acné fisiológico.
En el acné mujer adulta existe una influencia hormonal alterada o tiroidea. En estos casos, sería interesante solicitar al paciente analítica. El más normal suele ser ovario poliquístico.
Otras variantes
Acné neonatal: Influencia de las hormonas maternas que han pasado a través de la placenta
Acné infantil: Aparece a los 3 meses y se resuelve sobre 1-2 años. Se debe a la producción de hormonas androgénicas por parte de las glándulas suprarrenales inmaduras.
Acné mecánico (el maskné es el más famoso): En el que el roce o fricción constante facilitan la mayor actividad y obstrucción del poro.
Erupciones acneiformes: Producida por determinados fármacos.
Embarazo: Normalmente mejora, pero en otras ocasiones empeora, sobre todo en el 3er trimestre (aumentan los andrógenos de la madre).
Transgénero: Especialmente en personas trans masculinas, aparece en un 90% de las ocasiones.
Tratamientos para el acné
Diferenciamos en Farmacia Moreo 4 diferentes tipos de tratamientos para el acné. Los comentamos:
Tratamientos tópicos
Activos cosméticos
- Retinoides: Reducen la formación de comedones y sebo regulan, además de activar la producción de colágeno y elastina que ayudan a mejorar las cicatrices y la textura de la piel. Avisar que los posibles efectos secundarios como rojez, sequedad, descamación, y picor y escozor son esperables, ya que la inflamación aguda que se genera ayuda a combatir la inflamación del acné.
- Ácido salicílico: BHA liposoluble que ayuda a sebo regular, tiene propiedades antiinflamatorias y queratolíticas.
- Alfa-hidroxiácidos: Como el ácido glicólico, cítrico o láctico. Efecto peeling (reduce las imperfecciones, el engrosamiento de la piel y desobstruye el poro).
- Zinc: Posee efecto antiinflamatorio y antiseborréico.
- Ácido azelaico: Reduce la formación de comedones, actúa frente al Cutibacterium acnes y ayuda a reducir la pigmentación de la piel.
- Niacinamida: Ayuda a reducir la inflamación y seborregular.
Medicamentos tópicos
- Ácido retinoico: Es un potente derivado de la vitamina A, clave en el tratamiento del acné. Actúa desobstruyendo poros, reduciendo la formación de comedones y mejorando la textura de la piel. Su uso requiere cuidado, dada su potencia y posibles efectos secundarios como sequedad o irritación.
- Antibióticos: Inhiben Cutibacterium acnes.
- Peróxido de benzoilo: Antimicrobiano y mejora comedones.
Tratamientos orales
Nutricosmética
Los probióticos, prebióticos y postbióticos son 3 componentes que pueden interactuar con nuestro microbioma para, potencialmente, mejorar la salud de la piel y el acné.
Medicamentos orales
- Isotretinoina: Reduce el tamaño y la actividad de la glándula sebácea, controla la hiper queratinización, reduce la colonización de C. acnes y la inflamación. No actúa a nivel hormonal, por lo tanto, si persiste la influencia hormonal, es muy probable que recidive. Además, es teratogénico, así que mucho cuidado y produce extrema sequedad.
- Fármacos con efecto antiandrogénico: Actúan sobre la causa por eso pueden tardar en funcionar de 4 a 6 meses.
- ACOs (Anticonceptivos orales): Los anticonceptivos orales, al regular las hormonas, son eficaces en el manejo del acné hormonal. Estabilizan los niveles de andrógenos, reduciendo la producción de sebo y la frecuencia de brotes, siendo una opción terapéutica común para mujeres con acné persistente.
- Metformina: La metformina, comúnmente usada para la diabetes tipo 2, también muestra beneficios en el tratamiento del acné, especialmente en casos relacionados con desequilibrios hormonales como el síndrome de ovario poliquístico. Actúa regulando los niveles de insulina y reduciendo la inflamación y los niveles de IGF-1.
- Espironolactona: La espironolactona, un diurético con efecto antiandrógeno, es efectiva en tratar el acné hormonal, especialmente en mujeres. Reduce la producción de sebo y la frecuencia de brotes, siendo una opción terapéutica valiosa para quienes no responden a tratamientos convencionales.
- Bicalutamida: La bicalutamida, un bloqueador de andrógenos, se usa para tratar el acné en casos resistentes, particularmente cuando se relaciona con desequilibrios hormonales. Reduce la actividad de hormonas que contribuyen a la formación del acné, siendo una opción prometedora para casos específicos.
Tratamientos lumínicos
Los tratamientos lumínicos, que utilizan luz LED o láser, son efectivos contra el acné al reducir la inflamación y el crecimiento bacteriano. Estos métodos no invasivos mejoran la textura de la piel y son una alternativa segura para varios tipos de acné.
Peeling químicos
Los peelings químicos, utilizando ácidos como el salicílico o glicólico, exfolian profundamente la piel para tratar el acné. Eliminan células muertas, desobstruyen poros y mejoran la textura cutánea, siendo una opción efectiva para reducir brotes y cicatrices.
Os dejamos un video donde Miguel nos cuenta en detalle lo comentado en este articulo.
Video Cosmética independiente: Especial Acné

Farmacéutico, especialista en cosmética y técnico en ortopedia.
Vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza.
Gerente en Farmacia Moreo.
